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domingo, 15 de mayo de 2011

Higiene de los ojos y lavado del cabello

Higiene de los ojos 

En la limpieza de los ojos se debe tener en cuenta el limpiar siempre en dirección de la raíz de la nariz. Si uno frota en sentido contrario, entonces el párpado inferior puede separarse fácilmente del globo ocular permitiendo el ingreso al ojo de las deposiciones del borde palpebral. Sobre todo las incrustaciones duras, puntiagudas pueden dañar la córnea.  

Lavado del cabello

El lavado del cabello es necesario para completar los cuidados de la higiene  personal. Si el paciente puede levantarse, se realizará durante el baño o la ducha. Si esto no ocurre, lo lavaremos en la cama.

Lavado del cabello en la cama. 

Material necesario

-Champú.

-Palangana grande.

-Dos toallas.

-Hule o plástico.

-Silla.

-Jarra de agua caliente.

-Peine.

-Algodón.

-Guantes.

-Secador.

Procedimiento 

"  Preparar el material necesario y explicar al paciente la necesidad del aseo del cabello y la técnica a realizar.

" Poner la cama en posición horizontal.

" Colocar la cabeza del paciente sobre la orilla de la cama, sin almohada, y enrollar alrededor de su cuello el hule de plástico sujetándolo con una toalla.

" El otro extremo del hule terminará en el cubo o palangana; de esta forma, se ha creado un canal por donde va a circular el agua desde la cabeza del paciente hasta la palangana.

" Cubrir el cuerpo del paciente con una sábana.

" Tapar sus oídos con algodón para evitar que entre agua en ellos.

" Mojar el pelo y aplicar champú. Masajear el cuero cabelludo con las yemas de los dedos extendiendo el champú.

" Aclarar bien y repetir la misma operación para efectuar un segundo lavado.

" Secar con la toalla y retirar el equipo.

" Desenredar el cabello y secarlo con el secador.

" Comprobar que no se ha mojado la ropa del paciente durante el lavado y acomodarlo de nuevo en la cama.

" Recoger todos los utensilios.

" Cualquier anomalía encontrada la anotaremos en un registro de observaciones y la comentaremos al DUE.

Limpieza de pliegues corporales y zona de riesgo

Limpieza de pliegues corporales 

A la hora de realizar el baño, hay que tener la precaución de no olvidar limpiar los pliegues corporales y posteriormente secarlos bien para que no quede humedad. Las personas en las que se van a encontrar más pliegues corporales son los ancianos y las personas obesas; por ello se pondrá una atención es pecial en este tipo de colectivo a la hora de realizar la técnica de higiene. Realizando una adecuada higiene y secado se evitará que la piel se irrite.

Limpieza de zonas de riesgo 

Higiene de los genitales

Objetivos:

Mantener limpios los genitales para cubrir las necesidades de higiene del paciente

Prevenir y evitar infecciones urinarias.

Prevenir y evitar ulceraciones.

Contribuir al bienestar y comodidad del paciente.


-Equipo: cuña, jarra con agua templada, palangana con agua caliente, toallas. 

-Material: compresas higiénicas, gasas y torundas, empapador, pañal, guantes no estériles, esponja, solución jabonosa y antiséptica, bolsas de plástico, hoja de registro. 

-Procedimiento: 

Desvestir al paciente y cubrirlo con una sábana. Retirar el pañal si hubiera.

Colocar la cuña 

a) Hombre:


Colocar al paciente en decúbito supino con las piernas flexionadas.

Lavar primero los genitales externos (pene y testículos). Enjuagar. 

Retraer el prepucio del pene y lavar el glande. Limpiarlo con movimientos circulares desde el meato hacia el prepucio, usando una gasa limpia en cada movimiento.

Enjuagar y secar suavemente. Subir de nuevo el prepucio a su posición para evitar edema de glande.

Mojar la esponja, impregnarla en gel y realizar el lavado de pene, escroto, ingles, periné y ano.

Aclarar con abundante agua templada.

Poner al paciente en decúbito lateral. 

Lavar la zona anal con esponja distinta.

Aclara con agua templada. 

Secar bien y retirar la cuña. 

Girar al paciente de lado y secar desde la zona perineal hacia el ano. 

Aplicar solución antiséptica si el paciente presentara heridas o sonda vesical. 

b) Mujer

Pedir a la paciente que flexione las rodillas o ayudarle si no puede. 

Separar las piernas de la paciente. 

Retirar la compresa, si la hubiese, de arriba hacia abajo, observando aspecto, cantidad y olor del flujo o secreción.

Colocar el empapador bajo la paciente y ponerle la cuña. 

Lavado de arriba hacia abajo de la zona perineal. Con agua y jabón y gasas o esponjas desechables. Primero lavar la parte externa de la vulva, luego labios mayores, menores y meato. 

Mojar una gasa, impregnada en jabón y lavar de la vagina hacia el ano con movimientos de arriba hacia abajo.

 Aclarar con abundante agua templada. 

Secar de arriba hacia abajo de forma suave, usando en cada movimiento una parte distinta de la toalla. Evitar humedad. 

Colocar a la paciente en decúbito lateral. 

Limpiar la zona rectal desde la vagina al ano en un solo movimiento.

Girar a la paciente de lado y secar desde la zona perineal hacia el ano. 

Aplicar antiséptico en caso de sonda vesical o heridas. 

Retirar el empapador.

Colocar una compresa o un pañal, si fuera preciso. 

En general: 

Dejar al paciente en posición cómoda, cerca del timbre y de sus objetos personales. 

Recoger todo el material.

Quitarse los guantes. 

Lavarse las manos nuevamente. 

Registrar el procedimiento en la gráfica junto con cualquier incidencia observada.